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El Flamenco

El Flamenco es una de las más genuinas manifestaciones del arte andaluz y la que más lo define y distingue en relación con otros pueblos. Transmisor del propio sentimiento, en él se encuentran, a poco que ahondemos, muchas de la huellas de nuestro pasado y nuestro presente.

El baile Flamenco

Tiene una vigencia de dos siglos, dentro de una evolución constante. Su edad de oro se registra entre 1869 y 1929. Depende completamente de la guitarra, que le presta el compás y el ritmo imprescindibles para su realización, de manera que su progreso va unido al de este instrumento. El baile flamenco comprende movimientos de pies, cuerpo y brazos.

Pies: zapateado, punteado, pateo

Cuerpo: torsión, vaivén, convulsión

Brazos: braceos, manos y dedos (mujer)

En cuanto a sus características ha sido definido como baile:

Individual

Introvertido

Realizado en un espacio reducido

Abstracto (No compone argumento)

Con importancia de la improvisación

Con gran concentración

El baile flamenco es una manifestación muy antigua y está circunscrita al ámbito andaluz. Conocemos datos de él gracias a las descripciones de fiestas flamencas que hacen los viajeros extranjeros en sus libros, desde el siglo XVIII y durante el XIX. Entre ellos, "Viaje por España" de 1862, con texto de Ch. Davillier y con ilustraciones de G. Doré. Serafín Estébanez Calderón nos suministra nuevos datos en su libro "Escenas Andaluzas" (capítulo "Un baile en Triana").

Primera etapa:

Los intérpretes no eran profesionales

Se bailaba en patios de tabernas o cuevas

Sus centros geográficos eran: Cádiz (Puerta tierra), Sevilla (Triana) y Granada (Sacromonte)

Acompañaban al baile guitarristas, en su mayoría, ciegos. Eran fiestas nocturnas, que se realizaban a la luz de candiles, por eso se llamaban BAILES DE CANDIL

Segunda etapa:

Desde mediados del XIX se inicia el profesionalismo en el baile. Es la etapa de los Cafés Cantantes.

Se usan tarimas para bailar, lo que permite más brillantez en el zapateado y el uso de la bata de cola.

Proliferan en Sevilla las Academias de Baile. Aún así el repertorio era escaso y se reducía a unos pocos estilos.

Se diferencia el baile del hombre del de la mujer.

La Macarrona fue una de las figuras de esta época.

En cuanto a los bailes más ejecutados, nombramos: Tangos, Garrotín, Alegrías y Soleá.

Tercera etapa:

Con la decadencia de los Cafés Cantantes y el comienzo de los espectáculos integrados en la llamada «Opera Flamenca» cambia el panorama. El baile tiene muy poca presencia en estos actos.

Aún así destacan algunas figuras; citamos a Pastora Imperio.

Cuarta etapa:

En cierto momento el baile flamenco tomó otro giro y empezaron a integrarse en coreografías denominadas «Ballets Flamencos». Estos espectáculos conviven con los de Baile tradicional. Se contempla actualmente y desde hace unos años la existencia de grandes figuras del baile que le han dado dignidad y lo han hecho evolucionar artística y técnicamente.